sábado, 3 de octubre de 2009

El regreso

África no es a donde voy, sino hacia donde regreso.
De donde vengo, de donde venimos, supuestamente, los humanos terrícolas.
Currando en la gasolinera de Venta del Aire tuve la iluminación: ¡me voy de Europa! Aborrezco el individualismo consumista y materialista imperante en esta sociedad, la invasión gris del cemento y del dinero, la contaminación del agua, del aire y de nuestras mentes.
Aquí ya no sonríen ni l@s niñ@s... qué mal síntoma de una sociedad enferma ¡Socorro!
Me acordé de Tewolde, un señor etíope que conocí en Granada, diciendo que si queríamos regresar a África tendríamos que justificar por qué nos habíamos ido.
Pues quizá fue una combinación entre cambio climático, necesidad de evolucionar socialmente y deseos de explorar nuevos mundos lo que hizo a mis ancestros salir de allí. El caso es que ahora quiero volver, aunque sea por una temporada. Defiendo el derecho de las personas a emigrar buscando una vida mejor (yo misma he vivido en muchos lugares antes de llegar a Olba), y en este momento de mi vida necesito un cambio de aires, recargar las pilas, hacer algo más interesante que la conserva de tomates, y expandir en un terreno fértil todo el amor que tengo acumulado después de vivir tantos años en un entorno afectivamente frío.

1 comentario:

orientalia dijo...

Dirás que no es interesante hacer conserva de tomate...

Ójala encuentres lo que buscas y si no fuera así...tampoco pasa nada, el tiempo no se pierde.